
En el suelo, imprimir sobre metal o vidrio no es una opción, sino una cuestión de tolerancia. Si la dosis de luz UV es insuficiente, la tinta permanece pegajosa; además, la adherencia se debilita con solo un leve arañazo. Si la intensidad de la luz varía, el proceso de curado se vuelve impredecible. Además, la línea de impresión se distorsiona, lo que obliga a reciclar los materiales utilizados.
Hemos diseñado nuestras lámparas UV industriales precisamente para este tipo de situaciones. Gracias a su alta intensidad, logran una adhesión excepcional, convirtiendo esa esperanza en una característica constante que se puede lograr una y otra vez.
Lo importante es lo que indica el medidor. Nuestros sistemas de vapor de mercurio de presión media permiten alcanzar una irradiación máxima de más de 12 W/cm² sobre el sustrato, con un espectro de luz centrado en 365 nm y una fuerte contribución de luz UVC. Este perfil coincide con los fotoiniciadores utilizados en tintas para impresión offset, flexografía, serigrafía y grabado. De esta manera, la polimerización ocurre rápidamente en toda la capa de tinta, no solo en su superficie superior.
Los reflectores están hechos de aluminio anodizado de alta pureza, con un revestimiento dicrómico, lo que permite que más energía de los fotones llegue al material impreso. Esto permite mantener una distancia adecuada entre la lámpara y el sustrato, sin desperdiciar energía.
Lo clave es la densidad de energía. En sustratos difíciles, la adhesión depende de una polimerización completa en la interfaz. Nuestras lámparas proporcionan la cantidad necesaria de energía (mJ/cm²) para penetrar en las microtexturas del vidrio y en las capas pasivadoras del metal, eliminando así esas capas débiles que podrían afectar la adhesión.
El resultado es un material que resiste los procesos posteriores de corte, moldeado y manipulación, sin presentar manchas ni descamación. Adaptamos la longitud de la lámpara, la distancia entre ella y el sustrato, y la densidad de potencia según las características de la prensa y el tiempo de tratamiento, de modo que el proceso de curado se adapte a la máquina, y no al revés.
Algunos consejos para el uso en el taller: estas lámparas generan mucho calor, y su rendimiento disminuye rápidamente con la distancia. Es importante mantener un flujo de aire constante para enfriarlas, mantener una geometría constante entre la lámpara y el sustrato, y verificar la dosis de luz con un radiómetro después de la instalación.
La eficiencia de las lámparas disminuye con el tiempo. Es necesario establecer intervalos de reemplazo basándose en la irradiación medida, y no en el calendario. Además, si desea evitar la producción de ozono, seleccione el envoltorio de cuarzo adecuado.